La historia está llena de ejemplos de sinergia entre vascos y vallecanos. Algunas fuentes explican que la “K” del sobrenombre popular “Vallekas” proviene de un guiño que algunos vecinos quieren hacer a los vascos para identificar su barrio como otra zona ibérica que resiste a la imposición del capital. Luchando con la misma intensidad que se asocia tradicionalmente a los pueblos del norte. Nos perdemos por algunos ejemplos para celebrar la reinauguración del frontón Beti Jai en Madrid. Un templo de la pelota vasca en la capital.

Ejemplos de sinergia entre vascos y vallecanos

Las dos comunidades comparten un fuerte arraigo local y una profunda defensa de los valores sociales. Ambos, vallecanos y vascos, han hecho gala de su mutua sintonía a lo largo de la historia. Uno de los influencers vallecanos actuales, el periodista y escritor Quique Peinado, lo decía así en una entrevista en Melodía FM:

¡Los vallecanos somos los vascos de Madrid!

Barrio y cultura popular cobran fuerza a través de elementos como el fútbol, la política, la música o la televisión.  Sólo hay un problema para que estas dos culturas convivan juntas y es que  ninguna querría bajo ningún concepto abandonar su lugar en la geografía. Las autopistas patrias se alzan como improvisadas observadoras del mestizaje entre estas dos maneras de vivir, por recordar a Leño. Carretera y manta con arrraigo local pero corazón de emigrante. Vascos y Vallecanos se llevan bien.

Por encima de todo, la música.

Uno de los ejemplos de esta sinergia entre vascos y vallecanos lo encontramos en la música. La movida de la transición dio paso a un crisol de bandas rock, punk o hardrock que evolucionarían dependiendo la zona. Extremoduro apareció en Extremadura. Eskorbuto, M.C.D. o Lehendakaris Muertos hacían lo propio en el País Vasco y Barricada reventaba en Navarra. Esta explosión musical fué aprovechada por las propias bandas que organizaban festivales por toda la geografía. Una España que empezaba la democracia. Vallecas era un escenario muy codiciado por la empatía de la parroquia local hacia cualquier grupo que venía del norte.

Estas fueron las principales influencias de una banda vallecana que años después llenaría el escenario de Woodstock. PulPul, Julio y Kogote formaban Ska-p en 1995. Jóvenes músicos revolucionarios que ensayaban en el barrio. Joxemi (Navarra) se incorporará un año más tarde como guitarrista principal y con él se popularizará el punteo ska del tema Como un Rayo dedicada al Rayo Vallecano. Ese mismo año (1996) entra en la formación PilPil y en 2005 se unirán dos bilbaínos más Tikitín y Garikoitz, ambos instrumentos de viento. El éxito les llegó en 1996 tras ganar el 9º concurso de bandas de Vallecas.

 

Todos los miembros de la banda reconocen entre sus influencias grupos del rock radical vasco como Kortatu, La Polla o Fermin Muguruza. Joxemi ha combinado militancia en Ska-p y en bandas de Euskal Herria como Lehendakaris muertos.

El potro de Vallecas en Galdácano

sinergia entre vascos y vallecanosPoca gente lo sabe, pero la infancia del Poli Diaz transcurrió en Bizkaia. Concretamente entre Usánsolo y Galdácano. Dos pueblos febriles que poco o nada tienen que ver con la postal típica del norte. Su familia se trasladó para trabajar cuando el púgil era aún un niño y allí formó parte de su luchador carácter.

Después de su retirada, el 8 veces campeón de Europa ha acudido en varias ocasiones a la localidad de su infancia para ofrecer cursos y seminarios de boxeo a las nuevas generaciones del pueblo, donde aún se le guarda mucho cariño. Así lo contaba a el periódico EL CORREO el propio Polí Díaz tras unas jornadas.

 

 

“se come muy bien”. “El otro día estuvimos en (el Santuario) Arrate -en Gipuzkoa-, donde ya solo con respirar el aire te alimentas y te cambia hasta el color de la piel. Me metí tres platos. El último era rabo de toro y me dije ‘¿pero dónde me meto esto?’, pues me lo metí”

 

Fútbol con valores en la liga de las estrellas

La liga actual se pierde entre contratos millonarios mientras algunos clubs europeos se esfuerzan por reivindicar el fútbol con valores. Es conocida la amistad entre los aficionados del Rayo Vallecano y las peñas de los diferentes equipos vascos. Jugar contra el Athletic, el Osasuna, la Real o el glorioso Alavés es garantía de fiesta y buen beber en Avenida de la Albufera.

Los Bukaneros tienen especial relación con los aficionados de San Mamés. Ambos clubes son ejemplo de solidaridad y entrega local. Una misma forma de entender el fútbol trabajando desde la cantera y priorizando el desarrollo de toda la comunidad a través del fútbol.

En 2016 los Bukaneros acudieron a la manifestación que se llevó a cabo en Bilbao para recordar la muerte de Iñigo Cabacas, joven aficionado del Athletic que falleció por el golpe de una pelota de goma lanzada por la policía.

El Olentzero en el colegio ciudad de Valencia

El Olentzero es una figura mitológica vasca similar a lo que podría ser Papa Noel. Es carbonero y baja de las montañas con regalos para los niños buenos y carbón para los niños malos. El colegio Ciudad de Valencia quiso sorprender a los alumnos y padres vascos con la interpretación de la canción Olentzero joan zaigu durante las celebraciones navideñas. La música una vez más como ejemplo de unión entre culturas.

Una camiseta de pelota vasca diseñada en Vallecas

Nuestra contribución a esta colección de ejemplos de sinergia entre vascos y vallecanos. Nunca es tarde para reivindicar uno de los deportes más auténticos que tenemos y que anualmente amplía fronteras y se practica en más lugares. Se empieza a oir hablar de la reinauguración del mítico Beti-Jai. No pierdas el tiempo y entrena con tu camiseta de pelota vasca diseñada en Vallecas.

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