Hace unos días, en Valencia y tras un apoteósico concierto en el Auditorio de la ciudad de Les Arts, nos preguntaba un amigo en el laberíntico camino a su camerino “por qué y qué es eso del logo vuestro”.La pregunta, por obvia para mí, me dejó pensando y desconcertado. Además era él quien llevaba puesta una camiseta y una Harrington de 198, pues días antes había decidido dar cobertura y voz a nuestra marca en su multitudinaria gira de manera desinteresada (pocas veces he conocido a alguien tan interesante y entrañable).

Mientras se la contaba, notaba como una sensación de emoción y de orgullo me recorría y lo mejor, veía en sus ojos que se lo contagiaba al escuchante…

Me dí cuenta que una vez mas el valor de 198 es el alto contenido simbólico y sus valores intrínsecos. Las palabras de quien escuchó fueron “Joder, pues decidlo!” Esa frase. No es la primera vez que la escuchamos…


198 y su logo simbolizan la cara de la república, la cara de la gente, de lo civil, coronada por la corona de laurel porque sabemos que es sobre quien debe residir la soberanía y porque sabemos que vamos a ganar. Y solo es media cara porque es una figura que está saliendo de una sombra, está apareciendo de donde nunca debió estar y se presenta como lo que es, los que vamos a ganar.

Vamos a cambiarlo todo